viernes, 10 de abril de 2009

DANIEL DE BUENOS AIRES


Se dibuja tu imagen en el atlas de mis sueños,
tu sombra adquiere las tonalidades de San Telmo,
y tu piel el aroma de ese café bohemio que con tibieza,
refugia entre sus muros tus quimeras.

Tus manos realizan mil prodigios al trazar sobre el teclado,
ese infinito de palabras que el alma acaricia,
la savia fresca de tu risa se convierte mansamente,
en el sol que resplandece en mis rutinarios días.

Te percibo, hombre recto de mirada fuerte,
recorriendo las añejas calles de edificios altos,
que esconden mil historias entre sus paredes,
mudas testigos de pasiones ocultas y lamento sin expresar.

Distingo entre la gente tu sonrisa firme y tu rostro franco,
al saludar respetuoso a los que estimas de verdad,
mientras tu voz que con eco de tango te presenta:
Buenas tardes, soy Daniel… de Buenos Aires.

1 comentarios:

La hija de la Lágrima dijo...

Bueno...con sabor a Buenos Aires