martes, 5 de mayo de 2009

PASIÓN


Diseñas entre los pliegues ardorosos de mi piel agitada,
esos gestos de ternura que se conceden sin palabras.
La cascada de los besos que se dispersa de tu boca,
humedece mis labios hasta ahogarme con su pasión.

Van nuestros cuerpos en este éxodo perpetuo de emociones,
descubriendo que es posible atravesar el infinito,
aunque sin alas hayamos venido al mundo,
movidos por la avidez de sentirnos muy profundo.

El ardor de tus ojos incendia mi cuerpo y te lo entrego,
con la dulce entrega del que ama sin preguntas.
Con un suave suspiro al nombrarme me robas los sentidos,
junto a mis sueños de eterna libertad.

1 comentarios:

Lucero dijo...

Amiga, los hombres de ojos azules caerán rendidos ante tus pies