miércoles, 26 de noviembre de 2008

ARRULLADA

Arrullada por la resonancia de tu voz que acaricia mis oídos,
me dejo apresar por las dulces cadenas de tus brazos.
En tus ojos percibo la explosión de las estrellas de tu deseo,
y en mi interior como lava mi ímpetu se incendia.

Nace al fin el beso que aquieta nuestras voces,
de una bocanada te bebes de mis labios mis ansias de mujer,
y voy cayendo sobrecogida en un abismo inexplorado,
donde el goce y amor se hacen inseparables.

Todo se esfuma en este instante, no existen tiempo ni distancia,
van aquietándose mis miedos mientras crecen tus apetitos.
Llega el instante justo en que tu cuerpo fundido con el mío,
parecen disgregarse en mil pedazos y elevarse.

Cubren el mundo las tinieblas y la antigua canción de amor se escucha,
y entre las sábanas frescas de tu cama,
vamos erigiendo entre besos y caricias cada vez mas audaces,
ese dominio escondido donde sin límites podemos amarnos.

1 comentarios:

Marta dijo...

si una sola vez en mi vida lograra transmitir mis sentimientos de esta manera otra sería mi vida