domingo, 28 de diciembre de 2008

FUEGO AZUL

Desciende el fuego azul de tu mirada sobre mi cuerpo,
que al sentir como si fueran tus dedos exploradores,
los que me acarician debajo de la delicada blusa que me envuelve,
se agita extasiado percibiendo lo que pronto sucederá.

Cierro los ojos mientras me regocijo en el dulce placer,
que me provoca tu cálido aliento que quema mi piel,
mientras tu boca jugosa apenas me roza los labios,
en una maravilloso convite a abandonarme en tus brazos.

Lentamente me apoyas sobre el lecho despojándome,
de los pétalos de mis atuendos como si de una flor se tratará.
Cuando al fin tu desnudez y la mía se encuentran,
estalla el goce de sentirnos parte de un viaje sin retorno.

Se unen nuestras manos, nuestras bocas y nuestras pieles,
en una danza perpetua de espíritus y cuerpos lanzados.
Y en el instante previo al estallido final se encuentran nuestros ojos,
donde resplandecen nuestras ardorosas figuras apretadas.

1 comentarios:

Marta dijo...

parte de un viaje sin retorno....nadie quiere volver de un viaje asi...nadie