miércoles, 25 de marzo de 2009

DULCE ANHELO


Dulce anhelo de saborear la miel de tu boca,
extraviándome en el laberinto de tus emociones,
para ir descubriendo lentamente los secretos,
que guardas detrás de tu tímida sonrisa.

Te alzas ante mí con el brío de tu naturaleza,
y, al reflejarme el fulgor suave de tus ojos,
parece que el trazo maravilloso de un pintor
recorre las líneas estremecidas de mi cuerpo.

Alguna vez entre el pudor y la sorpresa
prometiste que la ternura de tu beso me robaría el alma,
y, que el amor se derramaría libre entre los dos,
haciendo desvanecerse los límites que nos apartan.

Por eso hoy que la tristeza esta de visita en tu casa,
te recuerdo el añejo juramento que alguna vez pronunciaste,
que nunca dejarías de buscarme entre la gente,
porque ahí te espero para brindarte mi vida entera.